
Un juez de Sarmiento sumariado por "perseguir" a una abogada
Karina Aizpitarte, que preside ese organismo en la localidad sureña, se presentó al Consejo de la Magistratura para revelar una presunta persecución de Santiago Huaiquil.
Con un sumario, el Consejo de la Magistratura decidió investigar la conducta del juez de Familia de Sarmiento, Santiago Huaiquil, tras una dura denuncia de Karina Aizpitarte, presidenta del Colegio de Abogados de esa localidad, que lo acusó de poner todo tipo de trabas a su trabajo y hasta cuestionó actitudes de su vida fuera de Tribunales. El sumariante es el consejero Miguel Coyopay.
Según la presentación de la letrada, que lleva decenas de causas en ese fuero sarmientino, “todo era normal” en ese sector hasta que algo comenzó a cambiar en agosto de 2018, cuando Huaiquil ingresó como secretario del juez Gustavo Antoún. “Nunca antes había observado mala fe, conductas inapropiadas ni maltratos”, describió Aizpitarte para graficar el quiebre.
Según la denuncia, el “comportamiento llamativo” de Huiaiquil se agravó día a día”. Describió que en esa época el clima tribunalicio de Sarmiento estaba “enrarecido, alocado, oscuro, mezquino”, en parte debido al pago escalonado de sueldos a los empleados judiciales.
Aizpitarte primero percibió “chicanas” que la afectaban en lo profesional. Habló con Antoún y Huaiquil. No sólo no dio resultado, sino que todo se agravó. Y cuando el juez dejó el Juzgado por una licencia psicológica, su secretario “ganó terreno y confianza”, describe la denuncia.
Primero fueron “picardías” : retener un expediente o tardar más tiempo del normal en entregar un oficio firmado. Pero esto “se hizo cotidiano, se agravó y se hizo intolerable”.
En abril de 2020, Huaiquil juró como juez de familia.
En su denuncia, Aizpitarte describió los problemas que tuvo en más de un centenar de causas, que atribuyó a la mala fe del magistrado obstaculizando o demorando su trabajo, o presidiendo audiencias sin estudiar los antecedentes del caso y desconociendo datos básicos.
La presidenta del Colegio también puso la lupa en el ámbito privado. Recordó, por ejemplo, el día que el juez corrió y se enfrentó con un ladrón “demostrando tener un carácter explosivo”, dice la denuncia.
Hasta aportó la filmación de un partido de papi fútbol: Huaiquil pega una patada, la árbitro lo reta, se queja, lo amonestan, protesta con ademanes violentos y lo expulsan. “En una comunidad pequeña, y que lo haga un juez de Familia es llamativo y no es un buen ejemplo deportivo”.
“Dista de la templanza que debería tener una persona que desempeña un cargo como el de Juez, que tiene en sus manos la vida de los vecinos, donde además al año existen unas 480 causas de violencia. No tiene las dotes necesarias para que la sociedad sarmientina aminore su conflictividad”.
Aizpitarte explicó en su reclamo que ante la persecución “fui paciente y esperé porque consideré que al tratarse de un novel abogado podría cambiar, templarse y dejar de ocasionarnos molestias (...) Nada lo apaciguó y debo reconocer que esto no puede ni debe seguir de este modo, alguien tiene que contar lo que sucede; en Sarmiento mucha gente no lo aprecia, su tono burlón no lo ayuda”.
“En lo personal y lo profesional no puedo no llegar a la conclusión de que soy violentada por el Dr. Santiago Huaiquil, quien no dudó en hacer todo lo necesario para afectar mi labor profesional incluso frente a mis propios clientes”, precisa la denuncia.
“Por su personalidad, ameritaría ser por ejemplo fiscal, pero no juez de Familia, donde se necesita buena fe, templanza, decisión, experiencia, liderazgo positivo y principalmente, inteligencia emocional”.
Aizpitarte lo definió como “violento, agresivo, impulsivo, manipulador y machista, en especial con una mujer empoderada”.
“Es buen amigo para los que son de su simpatía, se lo ha advertido en hacer lo necesario para beneficiarlos, sin contemplar si con ello afecta incluso menores o inocentes, pero ladino y despiadado con quienes no son de su entorno. Resolviendo las causas sin la debida imparcialidad y sin sensatez jurídica”.
La letrada describió que por la “agresión” que soporta cuando le toca trabajar en el Juzgado de Familia de Sarmiento, siente “angustia” en cada audiencia y hasta pensó en dejar de tomar casos “para no seguir soportando su asedio y maltrato”.
“A tal extremo llegó esta mala experiencia inmerecida, que cansada del hostigamiento el año pasado comencé a defenderme y a manifestar en los expedientes lo que sucedía”, explicó.
“Tal vez busca cansarme, reeducarme según su criterio, seguir dañándome, que deje de trabajar en causas de Familia, pero de obtener su resultado, estoy segura, no será beneficioso para mejorar esta sociedad”.
De acuerdo a la denuncia de la titular del Colegio, desde que Huaiquil es juez las causas de Familia por cuestiones de violencia “no mermaron y su tratamiento no resulta eficaz”.
Y en este sentido graficó: “Impide que las partes puedan en audiencia encontrar soluciones a los conflictos y si bien insta en sus providencias a que las partes busquen las soluciones por sus propios medios, es sabido que si fuera esto posible, no se llegaría a tribunales”.